jueves, 16 de noviembre de 2006

Fidelidad



En tiempos donde los artistas musicales se encontraban y no se fabricaban. La forma de promocionar su obra era a través de los vinilos. Estos son discos que se reproducen de manera analógica y directa, desde el tocadiscos al parlante. El CD, en cambio, utiliza un proceso en el cual el sonido es analógico, luego lo transforma a digital y finaliza transformándolo nuevamente a analógico. Esto produce la perdida de matices auditivos, provocando que desaparezcan sonidos originales de las canciones.

Al reflexionar acerca de los dos formatos, no cuestiono la comodidad del CD contra la de los vinilos. Aunque considero que en los discos de vinilo, el artista tiene mas metodos para expresarse. Algunos ejemplos pueden ser: el arte de tapa, posters, fotos, etc. Estos eran recursos de comunicación en los vinilos, entre el artista y su público, que con el tiempo se fueron perdiendo o reduciendo gracias al CD. Antes, la obra podía ser apoyada en base a estos supuestos, es por esto que es triste pensar que algunos recursos artísticos se perdieron simplemente por comodidad.

Si pensas en la tapa de los vinilos, te darás cuenta que siempre fueron objetos de controversia. La gente corría a su desquería amiga, compraba un disco y al escucharlo se quedaba un largo tiempo contemplando la ideología y arte que un disco podía traer en su frente. El arte de tapa del disco “Sticky Fingers” de los Rolling Stones es un buen ejemplo. Esta fue creada por el artista americano Andy Warhol, quien utilizo telas de jeans y cierres originales para un número limitado de ediciones del disco.

Hay veces que los avances son altamente prácticos, aunque lamentablemente llevan a la extinción viejas costumbres que son más ricas en su calidad. Dos claros ejemplos son: el CD y el mp3. Estos llevan a los consumidores de música, a preferir la practicidad por sobre la calidad de sonido.
Si escuchas un disco de vinilo, seguramente te encuentres con un sonido viejo (bendito sea) y tal cual como el artista lo grabo. Agregando que si a los otros dos formatos les faltan sonidos originales, ¿No seria suficiente esto?, para darle la oportunidad a un viejo vinilo de tu casa, ponerlo en el tocadiscos, bajar la púa y escuchar música un buen rato.


nube.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

gente no dejan tiempo para leer las notas si publican tantas tan rapido

ym dijo...

Antes había fotógrafos de tapas de disco. Artistas de jazz, rock o de las grandes bandas tenían su “Personal Photographer” y las fotos eran una maravilla. El sonido dependía de la calidad de la púa.
Muy buena la nota, es valida para estos tiempos donde la practicidad o la globalización han perdido sensibilidad y estética.

Anónimo dijo...

si bien estoy de acuerdo en gran parte de lo que se dice en el articulo, creo que no hay que negar que la musica es una de las grandes beneficiadas con los avances tecnologicos: La calidad de grabacion mejoro ampliamente,hay nuevos efectos, nuevas categorias musicales, todo gracias a la tecnologia. Creo que el problema no es la comodidad sino la obsesion que tenemos por tener mas a menor precio, o en algunos casos robado.

el pajaro dijo...

El artículo omitió un factor importante. Los discos de vinilo tienen una capacidad de reproducir una amplia gama de frecuencias de sonido. Ésta gama, si se la compara con el CD es mucho más grande, pero en realidad el oído humano normal no es capaz de percibir la diferencia entre un disco de vinilo y un cd, por el simple hecho de que no es capaz de percibir frecuencias muy altas o muy bajas, que el disco de vinilo reproduce y el cd no. Un ejemplo serían los perros, ellos tienen el oído mucho mas desarrollado y pueden oir frecuencias de sonido que nosotros no (todos conocen el silbato para perros que nosotros no escuchamos).
Además, el mp3 es un formato digital que puede ser manipulado. Es decir, se pueden tener mp3s de altísima calidad y que incluyan todas las frecuencias (como un vinilo) pero en este caso ocuparían mucha memoria. Quería destacar este punto para que no se tenga una idea errónea de la capacidad digital. Ésta puede ser tan buena como la de un sistema analógico.
En mi opinión los discos de vinilo tienen una atracción indescriptible por su rareza y generan una nostalgia sobre aquellas épocas que todos hubieramos querido vivir. Por eso estoy de acuerdo en que al escuchar un vinilo uno se remonta a otra dimensión y se deja seducir por la nostalgia...