Después de tomarme una cerveza a la sombra, una costumbre a esta altura, logramos entrar al festival a eso de las 3 de la tarde, el procedimiento fue idéntico al del viernes y no creo que varíe demasiado para hoy. La primera impresión que note al ingresar al complejo fue una mayor cantidad de gente, probablemente por el hecho de ser sábado y por la popularidad de algunas bandas como Red Hot Chili Peppers.
El calor era terrible pero las ganas no impidieron entrar en plena tarde pese a los 35 grados que azotaban el club de polo. Después de caminar por ahí y ver todo lo que no había visto el día anterior por falta de tiempo, me instalé en mi escenario preferido, The Outdoor Theatre, el segundo en magnitud. La primera banda fue The New Pornographers, un grupo de amigos canadienses que suena realmente bien. Más tarde llego The Decemberists con un repertorio alucinante, haciendo mover a la gente como nunca y armando todo tipo de atracciones para el público, con bailes y actuaciones.
Era hora de los Red Hot y todo el mundo se vino para el gran escenario, la banda oriunda de California se sintió en casa frente a toda su gente, desplegando todo su ya conocido material que nunca falla, un clásico recital mostrando su propio estilo.
Para terminar un poco de The Good, The Bad & The Queen con algunos destellos interesantes y ya al final un poco de electrónica de la mano de Tiesto con 100 mil personas saltando a mi lado.
La segunda jornada fue todavía más impresionante que la primera, y esperemos que el último día con bandas como Manu Chao y con el reencuentro de Rage Against The Machine después de 7 años cumpla las expectativas creadas en la gente, no dudo que así será.





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