viernes, 20 de agosto de 2021

miércoles, 26 de octubre de 2016

miércoles, 22 de junio de 2016

jueves, 7 de abril de 2016

Había una persona, que ya ni me acuerdo como se llamaba, pero dejaba atrás a Bergomi, y pasa a Maldini, y Baressi no se animaba a salir. Era Luca Prodan. El número 1.

martes, 12 de enero de 2016

lunes, 28 de diciembre de 2015

miércoles, 9 de diciembre de 2015

viernes, 4 de diciembre de 2015

miércoles, 2 de diciembre de 2015

jueves, 22 de octubre de 2015

Saru

Siempre supe que esto me iba a costar, despertar ese domingo fué tortuoso, el despertador seguía con sus funciones en vano. Tenía tiempo. Caminé un buen rato en círculos ya cambiado y pronto. Timbre, es hora. Atravesamos toda la ciudad y nua hora antes estábamos los dos en el lugar previsto. Papeleo, nos subimos,  el piloto se presentó afablemente. Sin querer estábamos en Denver. De camino al anfiteatro todo nos pareció extraño. Después de un largo puente estábaos listos para presenciar la charla. Unas 90 personas nos acompañaban. El ambiente estaba intenso, ruidoso. Desplegamos cuidadosamente los informes y por fin nos hechamos a volar.
A los pocos minutos todo entró en una inesperada calma. Sin embargo al fondo hubo un murmullo. Un señor se descompuso, un médico por favor! gritaron, y si, que van a pedir un abogado? Lo retiraron pálido. Nos dispersamos. LA exposición terminó ácida y sin interes. 
Volvimos al hotel y tomamos café. Quedamos los 4 o 5 más íntimos y por fin pudimos debatir. Conversamos en voz baja hasta que de a uno se fueron a dormir. Nos quedamos sólos y emprendimos la vuelta. Ya no había más tiempo para esto.

jueves, 12 de marzo de 2015

miércoles, 11 de marzo de 2015

lunes, 1 de diciembre de 2014

martes, 26 de agosto de 2014

jueves, 7 de agosto de 2014

miércoles, 16 de julio de 2014

Historia verídica. Cuento completo.


A un señor se le caen al suelo los anteojos, que hacen un ruido terrible al chocar con las baldosas. El señor se agacha afligidísimo porque los cristales de anteojos cuestan muy caros, pero descubre con asombro que por milagro no se le han roto.
Ahora este señor se siente profundamente agradecido, y comprende que lo ocurrido vale por una advertencia amistosa, de modo que se encamina a una casa de óptica y adquiere en seguida un estuche de cuero almohadillado doble protección, a fin de curarse en salud. Una hora más tarde se le cae el estuche, y al agacharse sin mayor inquietud descubre que los anteojos se han hecho polvo. A este señor le lleva un rato comprender que los designios de la Providencia son inescrutables, y que en realidad el milagro ha ocurrido ahora.
FIN

lunes, 7 de julio de 2014

No hay lugar para los débiles.

Un desodorante, una cervecita y un agua, 65$, a donde hemos llegado!!

jueves, 3 de julio de 2014

HDP

Nunca iré a un Mundial para no entrar en el negocio de los corruptos de la F.I.F.A.